domingo, 18 de septiembre de 2011

SE ME ABREN LAS CARNES




SE ME ABREN LAS CARNES CUANDO TE SIENTO
cuando me besas
cuando me acaricias
cuando, despacio, eres mío
cuando yo soy tuya.

Te siento y no
te siento y sí,
eres mío como yo soy tuya.

Hombre al fin
lleno de tesoros
resguardados a la luz.

Luz que me das
paz en mí
paz en ti.
Luces sin sombra
luces luces
música
hombre y mujer
juntos hasta la eternidad
eternidad hecha nuestra.

© Ana I. Hernández Guimerá
Septiembre 2011

PAPÁ


 Quisiera tenerte cerca, sí.
Ahora te necesito más que nunca,
tu consejo,
tu apoyo,
tu estar incondicional,
tus broncas,
tus desayunos con leche y gofio,
tus ronquidos,
tu abrazo,
tus recuerdos históricos,
tus reflexiones,
                                                      tus repeticiones,
tu fe,
tu risa,
tus lágrimas…
Ahora quiero tenerte cerca viejito

Y ya no estás…
© Jorge Hernández Guimerá

MUSA


¡ Dónde! digo ¡ dónde!.

 ¿Dónde tu musa se esconde?

Musa juguetona,

revoltosa,

cual mariposa primorosa.

Del poeta eres alma,

no puede vivir sin ti.

Femenina presumida

al poeta encandilas, 

te escondes

por los rincones 

de su mente febril.

Apareces

cuando quieres,

bien en rosas o

besos de mozas

que al poeta ofreces 

con total frenesí.

Engañosa, muda,

despiadada musa,

lo enloqueces,

lo quieres todo

para ti.

¡Tierra, viento, agua, fuego!

ante él te presentas

de estas formas 

atrayentes

que no puede resistir.

Lo tienes bien atado, confuso.

Lo tienes consternado

con tanto disfraz.

Te vas

vuelves con tus tejemaneje,

no lo dejas, no lo dejarás.

Él por tu voluntad

se deja arrastrar

y como sumiso esclavo,

con su pluma,

voz te da.

© Leonor Rodríguez Rodríguez







LA MUSA



La musa con su gesto irreverente
Navega por el mar de la sequia;
Rebusco  en mi cabeza, noche y día,
Y ella no se muestra consecuente.

La  tengo castigada, soy prudente,
Con algo que yo se la martiriza:
La dejo mi pizarra y una tiza,
Sabiendo que mi gesto es exigente.

Me tiene que inspirar un buen poema
Que pueda consolar a aquella amante,
Que  exige su placer más importante
Gozando  con mis versos imprudentes.

¿No ves como susurra deliciosa
Palabras encendidas de emociones?
Procúrame  un soneto en condiciones
De hacerla de gozar tan bella cosa.

©  Emilio Medina Muñoz
 18 septiembre 2011