
Aún no llegó el alba
mi cuerpo busca tu cuerpo
piel con piel.
Sería mi deseo sentirte
suave y terso.
Apoyarme en tu hombro
y acordonarme a tus piernas.
La aurora reconocería
el abrazo de los amantes
cómplice y gozosa.
Sería…
si existieras.
© Ana I. Hernández Guimerá
Mayo 08