miércoles, 6 de abril de 2011

DANI



Dentro de mí

eras tenaz

en el tam-tam

de mi vientre.

Vientre de sementera

de amores y ternuras.

Te acuné allí

esperando ansiosa

tu cara, pétalos y aromas.

Todo nacimiento es un misterio

un prodigio natural

de tiempo y tiempos.

Fuiste

como yo te sentía

largo, fuerte,

palmera, drago,

olas batiendo

tu furia imperiosa.

Altruista como tu tierra,

Inquieto como tu viento,

ávido por aprender

de la luz de esas estrellas

que te guían.

Tú, hijo mío,

porque eres mío

mío y de la alegría

que expandes a raudales

entre los que te aman.

Bendito seas hijo

en quien poso mis ojos

durante ya 30 años.

Para mí

un breve instante

de tu amor más preciado.

Me das la vida hijo

como yo te la he dado

y nazco yo contigo

día a día a tu lado.

28 de MARZO 2011